Y miento, porque en Beijing los baños públicos tenían letrinas. Será que las mujeres chinas prefieren mojarse los tobillos a sentarse en un lugar en el que se ha sentado medio planeta.
Es cuestión de gustos, o de costumbres.
A Mafalda le preocupaban mucho los chinos. Decía que no era lógico que ellos se fueran a trabajar mientras los demás dormíamos, que eso era competencia desleal.
A Murakami, en cambio, en After Dark, le preocupan los televisores que en medio de la noche secuestran a mujeres de sus dormitorios y las llevan a una dimensión en la que la realidad es otra. Sólo lo hacen con aquellas mujeres que no quieren despertar, mientra que las que están despiertas tienen que velar el sueño de las que duermen. Hay muchas maneras de dormir y una mujer que permanece despierta debe mantener la alerta. Así ha sido siempre, desde que el mundo es mundo en Sao Pauo, en Beijing y en Kioto. Me pregunto qué mujer estará velando por mi en España.
4 comentarios:
La Barbara vela por tí, no me creo que por fin, te pueda hablar, llevo mas de 15 dias y nadie ne da correos, tfno. caguen dios. No tengo ni la nieve preparada. te hecho, que no es de echar si no seria sin hhhhhh, de menos. te quiero bombon. tu S.P.
la globalización tiene sus pros y sus contras...pero uno de esos pros es que algun dia todas las chinas tendran vateres "normales"...todavia recuerdo haberme mojado los tobillos...
Graciela, que a mi tampoco me da nadie tu mail. Escríbeme a
maryjoey2@yahoo.es Besos
Interesante texto.. me gusto el remate.
Saluditos
Alita
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